Más de 1500 millones de personas en todo el mundo hablan inglés como segunda lengua, y hay casi la misma cantidad de razones por las que decidieron hacerlo. Las razones más comunes incluyen conseguir un trabajo mejor remunerado, emigrar a otro país o poder comprender los medios de comunicación en inglés. Pero algo con lo que casi todos los estudiantes de inglés como segundo idioma se han topado en algún momento de su trayectoria es un examen de inglés. Ya sea el IELTS, el TOEFL, el Cambridge o las evaluaciones de nivel de Craving English, estas pruebas son importantes para evaluar el progreso y la competencia de cada uno. También son una fuente inagotable de estrés y ansiedad para los estudiantes, lo cual es comprensible. En esta entrada del blog, te enseñaremos estrategias para que apruebes tus exámenes y demuestres a los examinadores todo el esfuerzo que has realizado.

Entender bien el formato

Lo primero que es vital entender es el formato del examen de inglés. Algunos exámenes, como el de Cambridge, requieren que los estudiantes demuestren sus habilidades en todas las áreas del lenguaje: lectura, escritura, expresión oral y comprensión auditiva. El examen de nivel B2, por ejemplo, incluye una sección de lectura y uso del inglés de siete partes, una sección de escritura de dos partes, una sección de comprensión auditiva de cuatro partes y una sección de expresión oral de cuatro partes.

La evaluación de nivel Craving, por otro lado, adopta un enfoque diferente. Tu examinador mantendrá una conversación breve e informal contigo, preguntándote sobre tus clases, tus razones para aprender inglés y cómo te va en general. Mientras conversan, tomará nota de tu elección de palabras, gramática, comprensión auditiva y fluidez para determinar si pasas al siguiente subnivel. Lo mejor es usar el lenguaje con el que te sientas seguro y cómodo. Si apenas estás familiarizado con el futuro continuo, no te precipites; quédate con los tiempos verbales y el vocabulario que ya conoces.

Si investigas primero y te informas sobre el formato del examen de inglés para el que te estás preparando, puedes asegurarte de estudiar correctamente. No practicar la escritura antes del examen de Cambridge sería una mala idea, pero antes de la evaluación Craving, puede que no sea necesario. Recopilar la información necesaria con antelación puede ayudarte a estar mejor preparado para lo que viene.

Crear una rutina de estudio previo a tu examen de inglés

Una vez que sepas a qué te enfrentas, es buena idea crear una rutina de estudio que te encamine al éxito. Lo mejor es empezar a estudiar con mucha antelación: una breve sesión de estudio diaria durante tres meses es mucho mejor que estudiar a toda velocidad dos semanas antes del examen. Puede ser tentador centrarse solo en las reglas gramaticales, que son importantes, por supuesto. Sin embargo, para estar completamente preparado, debes asegurarte de cubrir todo lo que el examen de inglés pueda incluir. Aquí tienes un ejemplo de plan de estudio que podría funcionar:

Lunes: Lectura + práctica de vocabulario

Martes: Comprensión auditiva + gramática

Miércoles: Práctica de conversación (con un compañero o grabándote)

Jueves: Práctica de escritura (ensayo cronometrado o correo electrónico)

Viernes: Revisión de errores y puntos débiles

Siguiendo una rutina como esta, te asegurarás de convertirte en un angloparlante completo y sin puntos débiles, y podrás llegar a la sala de examen o a la evaluación con la mayor serenidad posible (o al menos menos nervioso de lo que habrías estado).

Estudiar bajo las condiciones del examen

Otra estrategia que podría ser útil es estudiar bajo las condiciones de examen. Si estudias en una cafetería ruidosa y te das tiempo ilimitado para completar tus actividades de práctica, podrías llevarte una gran sorpresa cuando llegue el día del examen de inglés. Busca un lugar tranquilo donde puedas estudiar sin interrupciones y deja el teléfono en otra habitación para resistir la tentación de TikTok e Instagram. Al practicar la escritura, ponte un límite de tiempo para poder practicar trabajando con esa restricción. Grábate hablando y reprodúcelo para que puedas anotar qué necesitas mejorar. Incluso puedes invitar a un amigo o familiar a escuchar tus ejercicios de conversación, aunque no te entiendan.

Descansar bien la noche anterior

Así que has estudiado todo lo posible: te sabes todos los participios pasados ​​irregulares de memoria y puedes pronunciar “antidisestablishmentarianism” sin sudar la gota gorda. Recuerda, sin embargo, que descansar es tan importante como repasar. La noche anterior a tu examen de inglés o evaluación, ten todos tus materiales listos y duerme bien. Por la mañana, desayuna ligero (nada demasiado pesado ni grasoso) y ponte ropa cómoda. No te molestes en estudiar a última hora el día de la cita; puede ser contraproducente. En su lugar, prueba ejercicios de respiración profunda y afirmaciones positivas para aumentar tu confianza.

¡Llegó el gran día! Tranquilo, tú puedes. Hay un par de estrategias que puedes usar para aprovechar al máximo tu oportunidad:

  • No dediques demasiado tiempo a una sola pregunta. Es mejor responder primero a todas las preguntas más fáciles, en lugar de atascarte en la más difícil y perder el tiempo.
  • No te asustes si no entiendes una palabra durante la sección de comprensión auditiva. Céntrate en la idea principal; muchas veces puedes averiguar cuál es la palabra misteriosa prestando atención al contexto de la oración.
  • Usa palabras de relleno en lugar de quedarte paralizado. Al decir casualmente “That’s an interesting question”, demostrarás al examinador que dominas las frases informales que los angloparlantes usan a diario.
  • Planifica la estructura de tu escritura antes de empezar. Al crear un esquema rápido, tu escritura estará mejor organizada y será más coherente.

¡Sigue el camino hacia el éxito!

Al final, prepararse para un examen de inglés es más que memorizar reglas gramaticales o listas de vocabulario: se trata de desarrollar la confianza para demostrar lo que ya sabes. Con la preparación adecuada, una rutina constante y estrategias inteligentes para el día del examen, podrás presentarte a cualquier examen con la moral por las nubes. Tanto si tu objetivo es aprobar un examen de Cambridge como si quieres subir de nivel en tus clases de Craving English, la clave está en la preparación y la práctica. Si deseas orientación y apoyo personalizados, programa una clase de prueba con Craving English hoy mismo. Te ayudaremos a estudiar de forma más inteligente, no más intensa, ¡y nos aseguraremos de que te sientas preparado para el día del examen!